
Amo la fantasía así como amo la realidad. Sí, como una mujer con dos amantes, huye hacia uno de ellos cuando el otro le ha faltado. Se refugia en los brazos del primero y llora en su pecho cuando el segundo ha sacudido su bienestar, o viceversa. La cantidad de disgusto que siente con uno, equivale exactamente a la cantidad de amor de más que le dará al otro.
Y mientras vivo en el mundo tangible, mientras camino por las calles, trabajo, o comparto con otros seres humanos…sueño despierta. Y lo disfruto como a más nada. Al punto que cada vez me importa menos encontrarme con la cara de alguien mirándome extrañado cuando regreso de algún viaje imaginario, quizás porque estoy riéndome sola. Cuando nadie me ve, bailo hasta cansarme, canto a gritos, hablo, río, lloro, tengo largas conversaciones conmigo misma. “Estás loca” me ha dicho más de una persona. Y yo me pregunto: ¿Quién es el loco? ¿El que prefiere acumular las pequeñas inconformidades que trae la vida consigo, o el que las hace a un lado para olvidarse del mundo por un rato, a su manera? Y por otro lado, ¿Existe alguna persona en la tierra que no haya bailado sola, donde nadie la ve?
Luego de dar vueltas por ese lugar que solo esta en mi cabeza, vuelvo al HOY, al AQUÍ. Y me encuentro con la realidad, la que me mantiene viva físicamente, la que me hala por los pies cuando vuelo muy alto, la de las verdades, la que no me esconde nada, la que voltea mi cara hacia delante cuando no quiero ver lo que esta frente a mí. Esa realidad me ha hecho llorar hasta el punto de creer que voy a estallar, me ha abofeteado en la cara cuando he pensado que soy mejor que los demás, se ha reído de mi cuando he pensado que puedo mandar en mi corazón o en el de otros. Pero la realidad es también la que me ha enseñado a amar tanto como para no intentar retener nada conmigo, a perdonar las mas viles traiciones, incluso, a dar segundas y a veces hasta terceras oportunidades, y ver que después todo ha marchado bien.
Y así, camino por la vida, bailando y en una constante orgía con mis dos amantes invisibles, la fantasía y la realidad. Amando cada segundo que paso con ellos, sobre todo los que pasamos los tres juntos.